Sistemas de control de temperatura y evacuación de humos

El humo es uno de los productos que se genera cuando se produce un incendio. Su naturaleza, especialmente su baja densidad, hace que se extienda de forma rápida por todo el edificio donde ha tenido lugar el siniestro, afectando a la estructura del mismo (su elevada temperatura puede llegar a provocar el colapso y, por lo tanto, su derrumbe), a los productos acumulados (pudiendo producirse nuevos focos de incendio), y, especialmente, a las personas, siendo estadísticamente el causante de más muertes que el propio fuego, ya que afecta tanto a la visibilidad (accidentes en la evacuación y pérdida de la orientación) como a la respiración, provocando la muerte por asfixia.

1 Exutorio translúcido

2 Cortina fija

Por este motivo, resulta básico poder disponer de sistemas eficientes que nos permitan poder extraer los humos provocados en un incendio. Y para ellos existen varias formas de hacerlo: de forma natural, a través de extracción mecánica forzada, por barrido, y por último evitando que penetren en ciertos recintos por sobrepresión.

Cuando se trata de extraer los humos, el sistema más usados se basa en aprovechar su flotabilidad debido a su baja densidad y hacerlo de forma natural, bien a través de la cubierta o, de forma menos habitual, por las fachadas. Para este cometido, los elementos que nos van a permitir una evacuación eficiente son los exutorios, que de forma automática abrirán cuando haya un incendio y permitirán la salida al exterior del humo. La apertura de estos elementos viene muy condicionada siempre por el tipo de edificio donde se hallen, así como por la coexistencia con el resto de los sistemas de protección contra incendios instalados, especialmente los rociadores.

Tanto para extraer los humos mecánicamente, como para efectuar barridos, siempre se utilizarán equipos mecánicos. Se trata de potentes ventiladores cuya capacidad de succión o impulsión provocarán la salida al exterior del humo de un modo rápido. También se usarán medios mecánicos cuando se trate de sobre presionar escaleras de emergencia o vías de evacuación, evitando así que el humo penetre en ellas debido al diferencial de presión entre la zona afectada y el interior de la vía segura, y poder evacuar a las personas de un modo seguro.

Para diseñar un buen Sistema de Control de Temperatura y Evacuación de Humos (SCTEH) es necesario efectuar unos cálculos que nos determinen la masa de humo que se necesita extraer, y en función del dispositivo a considerar y sus propiedades de extracción, determinar tanto el número de equipos a instalar como su correcta ubicación.

La norma que regula estos cálculos es la UNE-23.585